viernes 20 de noviembre de 2009

MANUSCRITO DE LA MEMORIA-DOS



Viene al cuento, por muchísimas razones

JUNIO. OCHENTA Y TRES.

MENSAJES, MÁS QUE CIFRADOS... PERO EN POR VENTURA. DESDE OCTUBRE QUE NO ESTABA ASÍ. ME CAE. NIA ME SENTÍA, TAMPOCO.

de ahi a el viernes veintinueve del increíble julio que nos tocó este año: esta tarde murió luis buñuel (por la mañana, al enterarme de su estancia final en el hospital inglés, casi desee que me fuese permitido terminar la lectura de mi último suspiro antes de que ocurriese lo ievitable. no fue así, ni tenía por qué serlo). esta tarde también (cerca de las cinco, o a las cinco en punto, acaso) granizó y llovió fortísimo sobrela parte de ciudad que es más mía (el sur) y que, de muchos modos fue también la parte del mostruo que habitó por años ese señor tan fresco y tan rotundo, esa persona única que uno no concibe siquiera como el ser de ochenta y tres años (ay este año y este siglo) que hoy dejó de respirar, de ser, de hacer, de disfrutar la vida y disfrutar el discreto encanto de los martinis (otros martinis diferentes a los de mi referencia pesonal, querida) o la apabullante contundencia (omiosa y rítmica) de los tambores de calanda.

hay personas a las que uno quiere sin conocerlas, porque sabe mucho más de ellas que muchos consuetudinarios o consanguíneos: es lo que le pasa a uno con dimensiones humanas en el límite. buñuel, chabuca, en fin, esos momentos filosos de la vida y el sueño: esos destellos hermosos que uno siente de manera especial cuando están o cuando ya se han ido.

las imágenes de buñuel, ahora que agosto abre de nuevo sus palabras en mí, acompañanmuchos de mis gestos y actitudes, reposan en mi memoria y en mi manera espeial de acercarme al mundo y sus misterios.

las imágenes, los sueños: tan recientes para mí comodescubrimiento definitivo a través de las palabras fluidas de las memorias últimas y únicas del hombre que hoy, en la primera plana del excélsior, nos fue descito como alguien que miraba fijamente el techo de la habitación donde pasaba las horas del repaso de la sombra para él acaso no tan difíciles como pudieron haber sido para cualquiera otra persona de esa edad con alguna otra enfermedad en otro momento (pienso y asocio inmediatamente con los ochenta y dos años de mi abuelo en el momento de su muerte; tan distintos que pueden ser los destinos de dos hombres).

nazarín, los mendigos de viridiana, los niños adultos de los olvidados, la interminable lucidez de mi tristana, querida, deseada, inolvidable: o del discreto encanto o del fantasma o del oscuro (y doble) objeto del deseo: el perro andaluz, la edad de oro, el gran casino, las superficies claras de un programa doble: él y ensayo de un crimen, los pedacitos de subida al cielo o la cadencia tropical y desbocadade de la muerte en este jardín; la carcajada del gato en bella de día; lo que recuerdo de la ilusión viaja en tranvía, lo que me asombró de el ángel exterminador, lo que sólo intuyo sin haber visto, de simón del desierto, y lo que, como sueño, acaricio del diario de una recamarera o de las hurdes: igual o más que sus desconocidos (para mi) robinson o abismos de pasión

producen en mi una sensación de haber vivido desdenfadado y con humor una existecia paralela, gozosa y disfrutable como los mejores momentos con los amigos, co los que inevitables también, son míos de la misma manera que emma bovary, o raskolnikov o la tragedia de heathcliff en wuthering heigts: esas hermosas veladas con lourdes, jorge y chayho: esos dias de facultad con viajes improvisados casi, a taxco o a un restaurant japonés en un cumpleaños, todo como parte de un mismo querer ser de todos modos como uno es nomás, ni modo: así de simple, así de rústico, asi de elemental, así de hondo grabado en la conciencia de este ser de más de veintiocho años que ha aprendido de algún modo a trasponer la enfermedad y acostumbrarse a los silencios egoístas de su envoltura familiar originaria, sin romperla, sin tocarla.

sigo escribiendo y me parece hoy más que antes,necesario y bueno seguirlo haciendo, porque me sale y me resulta bueno, para acostumbrarme más a las ausencias, a lo que de mí ha de quedar paa otro tiempo: mis palabfras y mis imágenes como acaso también una hermosa y saludable carcajada con el único afan de sentir de cerca lo cerca que estamos todos nuestros días de pasar de largo sin saber que estuvimos.

"you must remember this", indeed.

octubre 1983


acotación apresurada y final
hoy es 2009 y celebro, con la mano sobre el teclado, como con la mano sobre el papel, otros momentos y otras memorias (http://costumbresbvarias.blogspot.com/2009/11/manuscrito-de-la-memoria.html)

este es otro momento, en otro territorio, pero en la misma continuidad del hombre, por si hubiera alguna duda, del mismo hombre que no siempre estuvo en pesimismo o en goces olvidados de la vida.

uno se va siendo fiel, en las maneras y en las percepciones.

ahora, veintiseis años después, sigo machacando sobre la piedra Buñuel aunque son muchas más (y no tanto) las referencias a los regalos o los pendientes o las posibilidades. En esa trayectoria se cruzaba también, en su juventud gloriosa, la personalidad de quien compuso los sonetos del amor oscuro, o del engolado artista que, lo veía antenoche por televisión, le abrió y cerró la puerta en las narices a Maurice Bejart, porque la noche anterior habia soñado que llegaba a matarlo un hombre de ojos azules.

All in one. All in forever. All in magnificent

sábado 7 de noviembre de 2009

de-gustos Y CONTEXTOS


EN REALIDAD LA INVITACIÓN ES POCO APETITOSA, PUES MÁS BIEN PARECE UN STEAK TÁRTARA EN UNA CHAROLA DE AVIÓN. AL PARECER, LA IDEA ES DEGUSTAR UN COLORIDO Y MULTIFORME CONTENIDO DE PROPUESTAS CINEMATOGRÁFICAS. HABRÁ QUE VER.








Llegó la Muestra. Hace 38 años estaba llegando la primera, al desaparecido Cine Roble, el mismo que hasta unos años antes llegaban los vientos de las Jornadas de Cine que acompañaban la, entonces, inefable, Reseña Mundial de Cine en Acapulco (Reseña Mundial de Festivales Cinematográficos), que venía a ser, según los comentaristas de la época, el jugo de los festivales que a lo largo del mundo, nunca global, sino simplemente mundo, se producían y daban cuenta de lo mejor de la producción cinematográfica y ya. Buscar en Google es como si nunca hubiera existido un festival de esas características en los no tan distantes finales de los años cincuenta, impulsada por Miguel Alemán Valdés. Ningún Festival, este año, retro, rescatará, "el glamour y la importancia que en su momento tuvo la legendaria Reseña Mundial de Cine de Acapulco" (http://www.visiteacapulco.com/libraries/uploaded/general/file/boletines%2009/may2609-fica.pdf ), aunque se le dediquen horas, y se pretenda convertir a Acapulco en un destino natural para los habitantes del mundo del cine (el festiival, "tendrá un concepto retro, que remite a la época de la mitad del siglo pasado, cuando el puerto de Acapulco recibió el impulso que lo colocó como el destino de playa más importante de América y que se consolidó con la Reseña. Esta trajo hasta sus playas a las grandes estrellas de la cinematografía mundial.") Oficialmente declarada muerta, en septiembre de 1969 ("Septiembre 05 La Dirección de Cinematografía anuncia la finalización de la Reseña Mundial de Festivales de Cine, que año con año se celebraba en Acapulco. La información oficial argumenta que este evento ha cumplido con sus objetivos de difusión de la cinematografía mundial y de promoción turística de Acapulco." http://www.correcamara.com.mx/index.php?mod=historia_detalle&id=104 ), la reseña y sus Jornadas ven continuado el esfuezo, con la inauguración de la I Muestra ("Noviembre 25 Da comienzo la I Muestra Internacional de Cine en la sala Roble, con el fin de subsanar el vacío dejado por la suspensión de la Reseña Mundial de Acapulco." ibid)


LA ÚLTIMA RESEÑA, 1968, TUVO COMO PUNTOS ALTOS, EL ESTRENO DE ROSEMARY'S BABY, CON LA PRESENCIA DE ROMAN POLANSKY, SHARON TATE Y MIA FARROW EN ACAPULCO; LA REPRESENTACIÓN MEXICANA CON LA PELÍCULA DE MANUEL MICHEL, PATSY MI AMOR, CON LA PARTICIPACIÓN DE OFELIA MEDINA Y GUIÓN DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ; Y EL ESCÁNDALO A CARGO DE FANDO Y LIS, DE ALEXANDRO JODOROWSKY.

LA MUESTRA 2009 SE ABRE CON LOS ABRAZOS ROTOS DE PEDRO ALMODÓVAR, CON PENÉLOPE CRUZ. ANUNCIA LA PRESENTACIÓN DE CINTAS DE ANG LEE, LOS HERMANOS DARDENNE Y KEN LOACH, ENTRE OTRAS. ADEMÁS, LA MEXICANA PARQUE VIA, QUE YA PASÓ HACE DOS EDICIONES EN EL FICCO CIUDAD DE MÉXICO.

domingo 1 de noviembre de 2009

¿en qué línea?

¿de la vida o de la preferencia
del quehacer, o del cine como estancia, como evasión, como disfrute?


Podrían decirse muchas cosas. Todas para mí tienen que ver con ir al cine, nada más. Y/o seguir con la vida de uno. Eso es lo bonito.





Empieza noviembre. O mejor, las últimas horas de 0ctubre nos dejaron gratos recuerdos. O mejor, muchas expectativas y promesas.

El caso es que hoy, nada más me detengo dos segundos en el goce de la cocina para remarcar que el secreto de muchas cosas puede ser el goce. Por la cocina, o por la actuación, como nos hace sentir, como si nunca lo hubiera hecho, Meryl Streep al interpretar a Julia Child, en su enorme y bonachona presencia. El goce de representar, de recrear, de estar, de hacer (The Joy of Cooking de Irma y Marion Rombauer es una presencia colateral en la cocina de Julie Powell, la otra protagonista -Amy Adams, quien ya compartió pantalla y experiencia con Streep en La Duda-, y nos remite al mismo Joy of Sex de éxitos editoriales de otra época), de ir al cine, de escribir, de, finalmente, disfrutar (aunque suene redundante y hasta tonto). En eso está el secreto de muchas cosas.

Igual si estamos en Londres, en 1949, que en los Estados Unidos (América, para los americanos) en 2002 (el año en que una mujer dedicó todos sus dias a un blog intentando la hazaña de hacer más de quinientas recetas de otra mujer que escribió un libro de cocina francesa para las mujeres norteamericanas, y culminar con el pato deshuesado), que en el Hollywood del 2009 (diferente al Hollywood de los años treinta, cuando Greta Garbo hacía un omelette en Moscú, como recuerdo de París, en Ninotchka; o al Hollywood Que No Conoces, que podemos visitar de vez en cuando en la televisión por cable); o, para el caso en el México, octubre 2009, cuando tuvimos a bien saber del borrón desgañitado de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, o conocer el dislate (Arjona por Serrat) o, mejor, los dislates (regalarle publicidad gratuita, invaluable, a Los Tigres del Norte y su más reciente disco en Fonovisa) de un buen gobierno (en sus palabras) devenido gobierno sin brújula.

Estaría también la variante, o el tema, si es que a alguien le interesa, de la actualidad de los blogs, o los bloggeros (la dictadura del blogetariado, alguien ha dicho), como una manera de integrarse y darle sentido a la existencia provinciana en un suburbio de Nueva York, en pleno siglo XXI, para convertirse, nada menos que en escritor, o escritora. http://blogs.salon.com/0001399/ Y lo que pudo llegar a ser, o convertirse. Como un afán. Como una variante del goce (¿de ser exitoso, conocido, apapachado por comentaristas y admiradores, agentes, editoriales?). Algo dice la propia Powell sobre Child, luego de su muerte:
Julia Child began learning to cook when she was thirty-seven years old. She started because she wanted to feed her husband Paul. She started because though she’d fallen in love with great food late, when she did she’d fallen hard. She started because she was in Paris. She started because she didn’t know what else to do. (el 13 de agosto de 2004: Julia Child empezó a aprender a cocinar cuando tenía 37 años. Empezó porque quería alimentar a su esposo Paul. Empezó porque, aunque se enamoró de la gran comida tarde, cuando lo hizo se enamoró perdidamente. Empezó porque estaba en París. Empezó, porque no sabía qué más hacer.)

Sinopsis Julie y Julia: Basada en dos historias reales, la última película de Nora Ephron (Sleepless in Seattle) narra la historia de Julie Powell (Amy Adams), una joven que siente que está desperdiciando su vida y que decide dedicar un año a preparar todas las recetas de “Dominando el Arte de la Cocina Francesa” (Mastering the art of french cooking), clásico libro de cocina de la célebre cocinera Julia Child (Meryl Streep). Así, Julie decide aprender a cocinar a su manera con la legendaria cocinera Julia. Durante el año que supone su experiencia como alumna de Child, escribe cada día sus experiencias en un blog que ganará múltiples adeptos.

Yo me quedaría hoy, más bien, con la cocina. Aunque pensando qué maravilloso sería que alguien, ni siquiera un cineasta, quisiera hoy reproducir, aunque fuera una (no una a una o inutilmente, como Gus Van Sant, con Hitchcock), las recetas probadas, digamos, de Jerry Lewis, para darle sentido a su vida. O no.

sábado 10 de octubre de 2009

códigos postales, barrios

códigos virtuales, destinos

códigos vitales, ánimos

códigos visuales, memorias


el escenario es el de un musical, una ficción donde, sabemos, pueden suceder muchas cosas y donde puede encerrarse y provocarse un ensueño, pues de eso se trata el cine

Estamos en Francia, como podríamos estar en Suecia o en un barrio de una zona residencial en alguna gran o pequeña metrópoli de México. Faubourg= Barrio periférico, suburbio. Parte de la ciudad, parte número tal de una ciudad en la primera parte del siglo XX, el mismo que el cine seguirá documentando hasta el cansancio. No importa qué tan lejos emocionalmente estemos de la capital por antonomasia.

La acción transcurre entre diciembre de 1935 y julio de 1936, en un barrio periférico del nordeste de París, barrio popular donde la elección del Frente Popular en primavera ha despertado locas esperanzas y anhelos extremistas.
Así es como tres obreros en paro deciden ocupar por la fuerza el music-hall donde trabajaban y montar por su cuenta un espectáculo taquillero. La sala servirá de escenario a la más efímera y bella empresa humana del mundo.

Los años treinta, gracias al cine, para documentarnos la vida, o un solo latido en los lejanos ahora, años treinta en Paris. Las huelgas y el desempleo, la realidad tortuosa de un gran capitalista que provoca la muerte de un empresario teatral: tiburón de los bienes raíces que se ha ido apropiando de muchos rincones, barrios, en una ciudad donde la libre empresa permite convertir los pequeños negocios en ramas de un gran negocio, porque se puede, porque así lo decide la ley del dinero. Y el recuento de un intento por revivir un teatro de revista al viejo estilo, con las limitaciones y el sabor de una manera de decir, contar, cantar, las canciones, los números que entretienen a un grupo de seres en los alrededores del gran centro. Una historia de vidas y destinos que se cruzan y conviven en su afán de sobrevivir o encontrar el sentido, el destino, la realización de ideales: figurar, dar de si, lo mismo con imitaciones acedas que con voces más que realizadas, intuidas, expresiones musicales a través de un acordeón, de una orquesta, de un piano, una presencia sobre el escenario, las ganas de salir del círculo vicioso de la vida improductiva. El universo de una sala que da de comer a muchas familias y que es también el corazón de la vida de un barrio, de un hombre que quiere que su hijo llegue a ser un gran músico, como el de una mujer que quiso que su hija llenara el aire con su música, como el de una serie de trabajadores del espectáculo a quienes la vida ha puesto al borde de la inanición o del desempleo. Una historia que, entre otras, tiene también una historia, una necesidad de ir al mar, como símbolo de que se pudo llegar lejos, a algún lado. Irse al mar como manera de saber, de decir, que se pudo encontrar la aguja en el pajar de la historia, de la realización, del goce último de hacer lo que uno quiere de la mejor manera posible: con lo que uno sabe, y en lo que uno cree. Incluido el amor. El amor físico, pero también el amor filial, el amor cordial, y sobre todo el amor al lugar que uno habita, no por costumbre ni por necesidad, nada más, sino porque es la única pertenencia legítima, a la que uno puede llamar propia.

París 36(Faubourg 36)
D: Christope Barratier.
P: Francia, 2008.
G: Christope Barratier.
F en C.: Tom Stern.M: Reinhardt Wagner.E: Yves Deschamps.
Con: Gérard Jugnot (Pigoil), Clovis Cornillac (Milou), Kad Merad (Jacky), Nora Arnezeder (Douce), Pierre Richard (señor TSF), Bernard-Pierre (Galapiat)
Prod: Blue Screen Productions, Constantin Film Produktion, France 2 Cinéma, France 3 Cinéma, Galatée Films, Nicolas Mauvernay, Jacques Perrin.
Producción delegada : Galatée Films
Dur: 120 mins.
Dist: Nueva Era Films.
C.: B-15.
Sinopsis:
Tercer largometraje de Christophe Barratier como director -tras el éxito de Los coristas (Les choristes) en 2004- y ganador en 2009 de dos Étoiles d'Or (premio de la prensa francesa de cine) y un Premio Lumière. Este filme representa un homenaje a los musicales franceses de los años treinta, en el que el realizador muestra la historia de Faubourg, barrio popular ubicado al norte de París, en el que tres obreros desempleados, junto con el vecindario, deciden producir un musical en un teatro abandonado.

El cine y la cinefilia de Cristophe Barratier nacen de una eterna melancolía y una increíble inventiva y eficacia por aunar tramas y estéticas añejas pero no anacrónicas, bellas en su desfase y adorables pese a su edulcorada estructura. El embrujo se materializó con Los chicos del coro y ahora sigue con París, París, confirmación de que Barratier ama la música y el celuloide, sin llegar a crear un musical en el sentido estricto del término.
París, París es un título que apela a los buenos sentimientos, una película familiar que ni entusiasma ni disgusta, un pastel nada desdeñable con risas, lágrimas y música, a medio camino entre la chanson française y el cabaret más hortera.
http://mail.live.com/default.aspx?&ip=10.12.138.8&d=d1915&mf=0&rru=inbox

Al final, siempre es mejor que uno saque sus propias conclusiones. Que uno llene su propia taza de café especial, con espuma, con miel. Y la acompañe con un pedazo de pan, un bolillo prensado, nada más con mantequilla. Con quien uno más quiere. Y compartir el gusto, si, de haber ido al cine. Y ya.

viernes 9 de octubre de 2009

VISIONES Y REVISIONES (2)


Desde Suecia, con amor. Comenzamos. Sigamos gustosamente con el choro y el entusiasmo. Esto no termina hasta que se acaba...
OJO:
La muestra anual de cine europeo que presenta la Cineteca Nacional aumenta y diversifica hoy su propuesta: 14 películas de estreno y 10 cortometrajes, exhibidas del 8 al 29 de octubre no sólo en la ciudad de México, sino también en Guadalajara, Monterrey, Puebla y Cuernavaca. http://www.jornada.unam.mx/2009/10/04/index.php?section=opinion&article=a08a1esp&partner=rss

Serán, tendrán que serlo: Momentos imborrables. Impecable factura, imponente presencia de la mujer que a principios del siglo XX en la Suecia que es parte de una Escandinavia que todavía respeta, quiere y cree, en tres reyes, poniéndose de acuerdo para no entrar a una guerra; en una Suecia donde los ingleses pueden ser acusados de esquiroles. Muy diferente de la Escadinavia del siglo XXI, que en su noveno año entrega un premio Nobel de la paz a un presidente norteamericano (los comentarios mejor hacerlos y guardarlos para otras ocasiones) y un premio de literatura a una mujer de origen rumano, pero que piensa y escribe en alemán Herta Müller (la escritora contra el olvido http://www.milenio.com/node/300150). Estamos a semanas de conmemorar el vigésimo aniversario de la desaparición del Muro de Berlín.

http://www.cinetecanacional.net/micrositios/cinemaeuropa2009/redHorario.php?opcion=1

Abre el ciclo que terminará con mes, casi. De manera espléndida. Desde las primeras frases nos trasladamos a Suecia. Acaso la única Suecia que conocemos los cinéfilos mexicanos, la que nos regaló Ingmar Bergman. El sonido es familiar. Aunque uno no entienda nada. Y, a lo largo del filme resonará, por alguna manera, la presencia de Liv Ullman. Acaso porque ella, y Max Von Sidow, fueron los protagonistas de Los Emigrantes y La Nueva Tierra, del mismo cineasta que nos cuenta ahora la historia no de una casualidad sino de una familia y sus padres, a través de la narración (que no la óptica) de una de las hijas, la mayor. Un hombre alcohólico, muy hombre, que va y viene de los trabajos, pero siempre trabajador, mujeriego, amante de sus hijos y de las causas nobles. Con un amigo anarquista, que al final se muere, se pierde, se borra, sobrevive en la piel de un caballo, que merecía más el nombre de Kropotkin que del amigo. Y la voluntad de trabajar con otros, para otros. Siempre. Una mujer, cabeza de una familia más que numerosa, en donde no caben azotarse (aunque haya violencia familiar, golpes, ataques físicos dolorosos) ni son necesarias las tortuosidades o las miserias (siempre pasan hambre, pero siempre encuentran el pan, los nabos suecos, los pichones muertos, la remuneración eventual y a veces justa, nunca la providencia, nunca la caridad). Lo importante es que en su camino hay una cámara que le brinda más que el sustento el hilo dorado de su vida, para encontrar su camino. A partir de una foto que le toma el fotógrafo entrañable que la incita al gusto de la fotografía. A partir de la fotografía original a sus hijos. A partir de una fotografía, que guarda en vidrio, única e irrepetible, a su gato. La fotografía como eje, tema y motivación para, como se dice fácilmente, salir adelante. En unos tiempos. el primer siglo XX, donde muchas cosas fueron únicas, empezando por las fotografías, irrepetibles, y en muchos sentidos el cine, lo mismo el que puede documentar un momento histórico (que hoy banalizan muchas cámaras y muchos canales y muchas empresas) que el que puede ir acompañado de la música de un violín y un piano; y que puede hacer gozosa para todos una tarde, incluso luego de asistir a una función con Charlot, al que la madre, los hijos, todos, quieren parecerse, al final. Una de las hijas pequeñas sólo le dice al padre que se parecía al malo de la película. Y que el tio Piff, Paff, Puff (así se sella la fórmula mágica para sacar una fotografía, no una instantánea, pero si un retrato de un instante; igual que en otras latitudes se pide Whisky, Cheese, o simplemente que se sonría a la cámara). Y los personajes, todos, claramente dibujados en lo que también es como una novela en la que uno va descubriendo, leyendo, disfrutando, algunos pasajes, alguna música incidental, de fondo, o de acompañamiento de los momentos siempre inolvidables. Y los animales. Desde la paloma, mariposa, que Maria Larsson atrapa (sólo luz y sombra, reflejo) en la palma de su mano y que atesora, porque sabe, siente, que ahí puede llevarla, casi por siempre. O el alma del gato que se rompe una tarde en que uno de sus hijos golpea sin querer un mueble y deja partida en dos la imágen única (y que lleva a María a decidirse a renunciar, para siempre, sin cumplirlo, a seguir fotografiando las sonrisas, las presencias, las muecas, de quienes habitan su vecindario, su entorno). O el maravilloso Leo, el perro del fotógrafo (a quien éste dice parecerse cuando le entregan su retrato, pulsando el violín que, además, por cierto, hizo aullar tiernamente al can en un momento más que luminoso). O los pichones, muertos que, en ultima instancia sirven de alimento para romper la monotonía de los nabos suecos. El baile, en suma, como recuerdo amoroso de una vida llena de incidentes chuscos, dolorosos, a veces descarnados. Y un fondo musical que, a momentos, acentuando la acción, también nos recordaba una esencia más báltica, más eslava, y menos nórdica, fria como se nos ha acostumbrado a percibirla.

Los momentos imborrables de Maria Larsson
Sinopsis:
Malmö, Suecia, principios del siglo veinte: María Larsson, una joven proletaria, gana una cámara en un juego de lotería. Con este instrumento accede casi fortuitamente al descubrimiento de un nuevo mundo. Madre de seis hijos, y casada con un alcohólico, el encuentro con un mecenas interesado en estimular su nuevo talento artístico la conduce a adoptar paulatinamente una nueva actitud ante la vida, con mayor independencia y seguridad en sí misma. Jan Troell relata con su característica solvencia esta historia romántica que es al mismo tiempo un comentario perspicaz sobre la condición de la mujer en la Suecia de la época. El trabajo de fotografía de la cinta es a su vez una recreación del estilo que ensaya la protagonista en su captura de atmósferas de la vida cotidiana en el período anterior al inicio de la Segunda Guerra Mundial. El director renueva su gusto por la épica esbozando un fresco histórico a partir de un contexto doméstico.

Título original: Maria Larssons eviga ögonblick
Director: Jan Troell
País: Suecia-Dinamarca, 2008
Guión: Niklas Radström y Jan Troell
F en Color: Mirscha Gavrjusjov y Jan Troell
Música: Matti Bye
Edición: Niels Pagh AndersenCon:
Maria Heiskanen (Maria Larsson), Mikael Persbrandt (Sigfrid Larsson), Jesper Christensen (Sebastian Pedersen), Ghita Norby (señorita Fagerdal)
Producción: Tero Kaukomaa, Christer Nilson, Thomas Stenderup
Duración: 131 mins.

Jan Troell
Nace en Malmö, en 1931. Es uno de los realizadores escandinavos más reconocidos mundialmente. Su prestigio internacional se afianza en los años setenta con el díptico histórico de Los emigrantes y La nueva tierra, donde destaca el aliento épico que imprime a sus relatos románticos.
Troell es el que mejor ha llevado al cine al novelista y Premio Nobel Eyvind Johnson con Aquí ienes tu vida (Här har du ditt liv,1966), según una novela de iniciación de contenido autobiográfico, ambientada en las montañosas regiones del norte.
Jan Troell también tuvo éxito con la adaptación de las epopeyas nacionales modernas de Vilhelm Moberg sobre la emigración sueca a América en el siglo XIX:
Los emigrantes (Utvandrarna, 1971) y La Nueva Tierra (Nybyggarna, 1972), memorables sobre todo por la excelente actuación
de sus protagonistas:
Max von Sydow y Liv Ullman.
Posteriormente ha rodado El vuelo del águila (Ingenjör Andrées lutfärd, 1982),
El capitán (Il capitano,1991), y Hamsun (1996) película sobre las experiencias del escritor noruego durante la Segunda Guerra Mundial. Su largometraje más reciente es Tan blanca como la nieve (Så vit som en snö, 2001) y el documental Presencia (Närvarande, 2003), retrato de su amigo Georg Oddner, músico y reconocido fotógrafo sueco. http://www.mundofree.com/cine_nordico/Jan_Troell.html

jueves 8 de octubre de 2009

VISIONES Y REVISIONES

que los lobos nos ayuden....

aunque a lo mejor, al final; o al principio, todo tuviera que ver con el hombre de la cámara, o el hombre con la cámara (http://www.cinetecanacional.net/ficha.php?cvePel=2421; al fin que como ya había pasado en julio... http://www.cinetecanacional.net/bolcntk/?id=91), que tendrá una exhibición, con música en vivo, el día 24 de octubre. Y eso no lo encontramos, por ejemplo, en la página de internet de la Cineteca Nacional... (a pesar de que aparece el ciclo Bandas Sonoras, el cine mudo a traves del Rock, no hay referencia) O, para el caso, y en similares circunstancias, la proyección de La Caída de la Casa Usher, conmemorando el 200 aniversario natal de Edgar Allan Poe, con música en vivo, el sábado 10.




Y lo que falte...


Esta es una entrada enorme, por definición y por vocación. De hecho, entra al tráfago como una entrada en construcción. Son muchos los vectores y muchas las posibles rutas a seguir. Todo empezó con una revisión, fíjate qué suave, del programa mensual de la Cineteca Nacional de México.
Cinema Europa 2009
http://www.cinetecanacional.net/micrositios/cinemaeuropa2009/redHorario.php?opcion=1

Hollywood en los 30
http://www.cinetecanacional.net/dobles.php

O los programas dobles
http://www.cinetecanacional.net/dobles.php
Y todo lo que hay además, detrás, dentro, fuera, al mismo tiempo
Junto con lo que uno ha pensado



Head On, De Frente, 2006

La instalación De frente se realizó por primera vez para la exposición individual Head On de Cai Guo-Qiang en el Deutsche Guggenheim, Berlín, en 2006. La pared de cristal hace referencia al Muro de Berlín, del cual se copió la altura y el grosor original. En la iconografía de Cai , los lobos son feroces y valerosos, y se convierten en personajes heroicos a través de la unidad colectiva. Sin embargo, en esta obra, su cohesión es su perdición. Mediante esta alegoría en la que unos lobos siguen un camino que les lleva hacia la autodestrucción, Cai hace referencia a la falibilidad humana al profesar una ideología colectiva.

Nada que ver, o mucho
Porque una revista que en su primera plana habla de El Fantasma de la Libertad, aludiendo a los veinte años sin el muro de Berlín y pone en su portada un aspecto de la obra citada, nos dice que, al final, si tiene que ver con el cine. El cine que vemos. El cine que queremos. El cine que necesitamos. O no.
Ahora bien, antes que eso, había un descubrimiento acompañando el casi vigésimo aniversario de la caída de la casa de usher global, que fue el desmoronamiento físico del muro de Berlín, y lo que nos ha traído, dejado, prometido.
Es la revista La Tempestad 68 que nos deja dos o tres cosas para pensar: la generalización del cine hecho en Hollywood o con la factura de origen o con el enorme arsenal de productos similares que pueblan el orbe con su óptica, su estética, su mercadotecnia omipresente. Y todo lo demás, que resulta marvilloso tener, o encontraer.
El encuentro, más allá del cine, o antes, con Cai Guo-Qiang, es Head On

Podemos leer noticias, por ejemplo, relativa a la presencia de Peter Greenaway en Guanajuato, Peter Greenaway: un cine después del cine (Nicolás Cabral)

Cine independiente y solvente... en taquilla

Pero, ya en serio, está el apartado Visiones de lo Real, que recoge semblanzas-análisis de Michael Winterbottom, Realismo militante, de Margarita Ledo Andión; Kelly Reichardt, de Javier Porta Fouz; Cristiani Mungiu, de Carlos Bonfil; Jaime Rosales, de Larisa Ferrer; Jia Zhang-ke, de Silvina Rival; Apichatpong Weerasethakul, de Christian León; Lisandro Alonso, de Domin Chou;

Aunque en el plato fuerte, y dentro de éste, el dossier El Fantasma de la Libertad, A veinte años de la caída del muro de Berlín, podemos también encontrar Geopolítica Fílmica 1989-2009, de Horacio Bernades. Más que para abrir boca, para abrir debate. El cine después del muro. O el muro después del cine, o antes.

http://www.latempestad.com.mx/



http://www.bfi.org.uk/sightandsound/issue.php

De adelante para atrás, son varias cosas. De allí que, primero aparezca Pedro Costa, enorme desde el recuerdo de un encuentro casi fortuito que llenó las horas y la referencia y el sentido del FICCO hace ya casi tres años. Fue el regalo que faltaba entonces.
filmar a las orillas de Lisboa, en las orillas de Lisboa

Si, además, se nos regala un viaje a las playas de Agnes Varda

jueves 1 de octubre de 2009

que no se olvide





Deborah Jane Kerr-Trimmer (300921-161007) y sus dos infinitos (el ochenta y ocho como referencia mágica, dos infinitos puestos de pie), en la memoria de estos dias.

Y la memoria del 68 desde la perspectiva del cine
y su difusión (qué pena). Felicitaciones dobles a Leopoldo Villarelo Cervantes

acaso me queda el consuelo de que la difusión universitaria sigue viva en el llamado cultisur y en, mira nada más qué paradojas, en ccu-tlatelolco. unas por otras, aunque la desaparición del Cinematógrafo del Chopo debe llenar de tristeza muchos corazones, asiduos o no, a un esfuerzo prolongado y acérrimo.


el grito-secretos de el grito
Siempre hay mucho que decir, queda mucho por decir, de los recuerdos entrañables y los que, por supuesto, no lo son, no pueden serlo. Queda, eso si, el gusanito de recorrer, como se pueda, el camino andado de los iconos o de la memoria que, a final de cuentas, nos ha hecho, nos ha tocado. Para empezar octubre con los ojos muy abiertos. Más abiertos que nunca.